venres, 30 de outubro de 2026


Camiñar aquela noite con Lucía Novas qué lindo baixo o brillo da chuvia o camiño de baldosas amarelas sempre en Compostela! Era a primeira vez que nos viamos. Deume ganas de volverme emocionar con algo non escrito, ganas de subirme a algún dos seus rizos saltariqueiros, de contaxiarme da súa soaviña forma de ver a vida a modo de si, de roubarlle un pouquiño da maxia de eses ollos crentes, crentes nos coares de plásticos feitos de letras. Babe de tumblr deume ganas de volver ser.
Ela falaba sen saber que todo o que está nese poemario escrito por ela 'Cervatos', está dentro de min, que eu son unha estrada andante, que o camiño é a miña única casa e que as sinais do medo para min son tan só os pasos do viacrucis nos que chorando sorrío: guity pleasure, performance católica 100%. Símbolos símbolos símbolos feitos obxectos. Cultura popular que parece herdada, pero non o é. Medrei nunha Caracas -finalísimos dos 70s- daquela americanizada.
Aínda así non son quen de dicirllo: coñéceme na peor etapa da miña vida e recén secas as bágoas é como a atopo. Ou me atopa.Todo ten sentido, porque me chamou para presentarllo en Madrid pola miña teima polas "sad girls". Seguro que lle interesa a melancolía & a creatividade -non o dubido- pero decátome falando con ela esta noite de orballo,de que é unha tremenda anglófila secuestrada mantida e liberada polo rock. Con síndrome de Estocolmo. Xa somos 2.
E como todos os gatos na noite son pardos e diolos da e elas se xuntan, remata dicíndome que Natalia unha artista de Pontevedra lle fixo un video collage para o libro.
-Umpiérrez?
-Si, coñecela?
Pois claro, adóroa como artista e como persona.
Chegar a Isa foi o remate final.
Aquí vos deixo unha aproximación ao seu mundo en forma de conversa con Montse Dopico González na Praza Pública na que se ve moito máis dela do que digo eu.

Imos logo.
En Espacio KALANDRAKA Madrid
7 Febreiro
presentamos 'Cervatos'
xunto a Juan Marqués
[Calle de Sta. Maria, 16, 28014]

luns, 12 de abril de 2021

"Las playas son..."


«Las playas son el paisaje más perfecto del mundo. No creo que la vida sea una subida hacia una cumbre, sino que creo en la horizontalidad, en la observación de unas vistas sin interrupción." 


Agnès Varda 

mércores, 9 de outubro de 2019

Fogar, doce lar.


Porque escribir es habitar el tiempo: presente, pasado y futuro.  

mércores, 2 de outubro de 2019

Poética

Pienso que el tiempo no se puede aprehender, pero me acerco a esa quimera cuando escribo. Las puntitas, mis yemas, tocan el narrar en sí, el verbo - carne de mi sangre - hecho tempo tejido de(l) tiempo que crea la realidad de la que nacen las palabras que conforman este pienso. 

Quizás, si me distancio, sueño que capto luz, la mayoría de las veces se escapa, es un reflejo mojado, neón sobre el asfalto... Y yo me distraigo hasta dar con otra idea que cree que fui caminando hasta lo que seré. 

Hay personas que no pueden mirarse en el espejo, a mí me gusta esa transferencia que simula transfiguración, ¡trascendencia... tschhh... mierda!

A lo mejor es sólo una cuestión de género, porque como dijo Barbey D'Aurevilly "para los dandis como para las mujeres parecer es ser", pero se equivocaba. Yo he venido aquí a hablar de mi verdad. 


Y no importa


"No sé nada del valor de lo que puedo escribir"

Natalia Ginzburg

xoves, 26 de setembro de 2019

As de espadas

"Y en medio del desastre me aferré a dos abstracciones peligrosas: mi optimismo oscuro y la certeza de que, entre la espada y la pared, siempre podía elegir la espada"

Leila Guerriero

luns, 2 de setembro de 2019

Yo quiero


Yo quiero escribir sobre el placer de dar una puñalada en una noche de lluvia, 
la locura del alcohol en la sangre 
y el miedo dulce que me reconforta.

Félix Francisco Casanova

luns, 15 de xullo de 2019

2

 ¿Cómo contar una historia mientras se está contando otra? 

Ricado Piglia

"Los caminos de la expresión tanto como los de las ideas permanecen abiertos para quien se arriesgue a su soledad."

La febril construcción de marcos 'ad hoc' para el arte de consumo -sin ningún doble sentido ni mala intención en esto último- nos ha estado llevando, no a una superación de límites físicos o temáticos de lo creativo, sino más bien a una simplificación de contenidos y compromisos. Y esto es tan palpable que sólo falta que caiga en gracia prescindir de los marcos como máxima expresión de este gesto, del sometimiento a ellos; algo así como decir: ya no hacen falta los marcos porque todo nace enmarcado; en este supuesto, la fiebre del desprecio lo inundaría todo.


Como siempre en circunstancias semejantes, salta a la vista que las cosas, si no falsas, sí que resultan fingidas, pero también es verdad que los caminos de la expresión tanto como los de las ideas permanecen abiertos para quien se arriesgue a su soledad.

Isidoro Valcárcel Medina